lunes, 8 de septiembre de 2014

ILUSIONES, OBSESIONES Y EVASIONES

Todos anhelamos lograr los objetivos de nuestra vida. Establecer metas es esencial para encarrilar la energía y dirigirla hacia aquello que queremos alcanzar.
“Si no sabes adónde vas, es probable que nunca llegues”, reza un dicho popular. Mas, ¿qué ocurre cuando idealizamos demasiado un objetivo y lo abstraemos de la realidad? ¿O cuando se transforma en una obsesión que nos impide llevar una vida dentro de cauces que nosotros consideraríamos más normales?
A veces tendemos a suponer que al concretarse un deseo que anhelamos desde lo más profundo de nuestro corazón nos sentiremos inmensamente dichosos, y que el no lograrlo hará que una parte de nuestra personalidad quede relegada o, aún peor, frustrada. ¿Tú sabes, de verdad, qué significa para ti lo que tanto deseas conseguir? ¿Eres consciente de que esa concreción traerá aparejados cambios profundos, que probablemente no puedas deshacer una vez que te embarques en ellos?
Muchas veces la realidad supera a la ficción de tus pensamientos previos, lo que significa que las cosas no suelen desarrollarse como uno las imagina, sino que toman su propio curso. En ocasiones, al soñar con un hecho solo estamos prestando atención a la punta del iceberg; hay mucho mas involucrado que lo que se percibe a simple vista.
Si gran parte de tu tiempo lo pasas maquinando sobre un tema en particular, el que da vueltas en tu mente sin cesar, tal vez te hayas obsesionado con ese tema. ¿Cuánta energía te consume el estar permanentemente concentrado en solo un fin? ¿Qué otras áreas de tu vida has relegado, tal vez sin siquiera darte cuenta? Creer que toda la felicidad de tu vida radica en solo un logro significa limitar tu capacidad como ser humano, que puede y necesita expresarse en distintas dimensiones. Piensa por un instante qué pasaría si nunca lograses ese hecho único y aislado que te obsesiona. Porque tal vez no se produzca en un futuro cercano o no llegue a concretarse jamás.
Si supones que te va la vida en lograr ese puesto de gerente que tanto deseas, en comprar algo en particular, o que nunca serás feliz si no te casas y tienes al menos dos niños, estarás concentrando toda tu energía y atención en ese asunto, y probablemente limites las verdaderas posibilidades de desarrollo, crecimiento y felicidad de tu vida. Simplemente las niegas, ya que en tu esquema mental no hay lugar para otras oportunidades de dicha y plenitud. Si tan solo con la mente abierta a nuevos horizontes aplicaras una pequeña dosis de flexibilidad y un mínimo de confianza a la posibilidad de que nuevos acontecimientos, algunos impensados, te hagan feliz, se abriría frente a ti una posibilidad de opciones diferentes para disfrutar de una vida más placentera.
¿Qué estás dejando en el camino para alcanzar tu fin? Te estás evadiendo de la realidad al enfocar todas tus energías en algo utópico, tal vez irrealizable. ¿Se está debilitando tu pareja, hay cambios familiares, la soledad te agobia y por eso prefieres bloquear esos sentimientos encontrados y centrarte en un objetivo laboral o económico? ¿O, por el contrario, tienes dificultades en el terreno laboral y para minimizarlas u olvidarlas te centras desmesuradamente en otro aspecto de tu vida?
Parecería que al dirigir el foco de tu atención hacia otro tema, lo que realmente te preocupa quedara desdibujado. Pero no es así. ¿Vale la pena abstraerse de lo que te perturba? ¿Crees que desaparecerá mágicamente por obsesionarte con otra cosa? Si te sientes identificado con gran parte de la descripción de este articulo, entonces es muy posible que te estés evadiendo de algo. Un área de tu vida te esta pidiendo a gritos que le prestes atención, en la que no logras la plenitud y el brillo que deberías, y tú la estas callando como puedes, centrándote desmedidamente en otra.
Hay un cambio latente en ti. No trates de acallarlo más, ya que el hacerlo puede poner en peligro tu salud mental o física. En vez de hacer oídos sordos a las ideas intuitivas que te afloran, cambiar de tema o posponer decisiones, permítete encontrar nuevas fuentes de concreción personal. Hay algo que te gustaría cambiar y desbloquear, tu mente ya lo sabe y seguramente te puede dar indicios en estos días para que lo veas con nitidez.
Enfócate en lo que te gustaría que sea distinto, desde una posición mas relajada, e imagina cómo sería eso en el futuro, con lujo de detalles, colores, formas, texturas, sonidos. Centrarte en lo que realmente necesita de tu atención para solucionarlo o aceptarlo redunda en equilibrio, que es la base de una vida sana.


Fuente: Merlina Meiler

http://www.mejoraemocional.com/general/ilusiones-obsesiones-y-evasiones/

domingo, 7 de septiembre de 2014

30 CAMINOS QUE HAS DE ABANDONAR.

1. Deja de gastar el tiempo con las personas equivocadas. - La vida es demasiado corta para pasar tiempo con personas que te quitan la felicidad.  Si alguien te quiere en su vida, hará espacio para ti. No deberías tener que luchar por un lugar. Nunca, nunca insistas en alguien que constantemente pasa por alto tu valor. Y recuerda, no es la gente que está a tu lado en tu mejor momento, sino los que están a tu lado en tu peor momento, tus verdaderos amigos.

2. Deja de huir de tus problemas. - Enfréntalos con la cabeza en alto. No, no será fácil. No hay persona en el mundo capaz de manejar a la perfección cada golpe que le arrojan.  No se supone que somos capaces de resolver problemas al instante. Así no es como estamos hechos. De hecho, estamos hechos para enojarnos, ponernos tristes, sentir dolor, tropezar y caer. Porque ese es todo el propósito de la vida – enfrentar los problemas, aprender, adaptarse, y resolverlos en el transcurso del tiempo. Esto es lo que en última instancia, nos convierte en la persona que llegaremos a ser.

3. Deja de mentirte a ti mismo. – Puedes mentirle a cualquiera en el mundo, pero no puedes mentirte a ti mismo. Nuestras vidas mejoran solamente cuando tomamos las oportunidades, y la primera y más difícil oportunidad que podemos tomar es ser honestos con nosotros mismos.

4. Deja de poner tus propias necesidades en un segundo plano. – La cosa más dolorosa es perderte a ti mismo en el proceso de amar a alguien demasiado (tu pareja, tus padres, tus hijos, tus hermanos), y olvidar que también eres especial. Sí, ayuda a los demás, pero ayúdate a ti mismo también.  Si alguna vez hubo un momento para seguir tu pasión y hacer algo que te importe a ti, ese momento es ahora.

5. Deja de intentar ser alguien que no eres. - Uno de los mayores desafíos en la vida es ser tú mismo en un mundo que está tratando de hacerte igual a todos. Siempre habrá alguien más guapa, siempre habrá alguien más inteligente, siempre habrá alguien más joven, pero nunca serán tú. No cambies para gustarle a la gente. Sé tú mismo y a las personas correctas les encantará el verdadero tú.

6. Deja de aferrarte al pasado. - No puedes comenzar el siguiente capítulo de tu vida si sigues releyendo el último.

7. Deja de tener miedo a cometer un error. - Hacer algo y hacerlo mal es por lo menos diez veces más productivo que hacer nada. Cada éxito tiene una estela de fracasos detrás de él, y cada fracaso está conduciendo hacia el éxito. Terminas lamentando las cosas que no hiciste mucho más que las cosas que hiciste.

8. Deja de reprenderte por los errores del pasado. - Se puede amar a la persona equivocada y llorar por las cosas equivocadas, pero no importa cómo las cosas van mal, una cosa es segura, los errores nos ayudan a encontrar a la persona y las cosas que son perfectas para nosotros. Todos cometemos errores, tenemos luchas, e incluso lamentamos las cosas en nuestro pasado. Pero tú no eres tus errores, no eres tus luchas, y estás aquí AHORA con el poder de dar forma a tu día y tu futuro. Cada cosa que ha ocurrido en tu vida te está preparando para un momento que está por venir.

9. Deja de intentar comprar la felicidad. - Muchas de las cosas que deseamos son caras.  Pero la verdad es que las cosas que realmente nos satisfacen son totalmente gratis – el amor, la risa y el trabajo en nuestras pasiones.

10. Deja de mirar exclusivamente a los demás para ser feliz. - Si no estás feliz con lo que eres por dentro, tampoco serás feliz en una relación a largo plazo con nadie.  Tienes que crear la estabilidad en tu propia vida antes de poder compartirla con alguien más.

11. Deja de ser inactivo. - No pienses demasiado o crearás un problema que ni siquiera estaba allí en primer lugar. Evalúa las situaciones y toma medidas decisivas.  No puedes cambiar lo que te rehúsas a confrontar. Avanzar implica un riesgo. ¡Punto! No puedes llegar a la segunda base con el pie en la primera.

12. Deja de pensar que no estás listo. - Nadie se siente 100% listo cuando surge una oportunidad.  Las oportunidades más grandes en la vida nos obligan a crecer más allá de nuestras zonas de confort, lo que significa que no nos sentiremos totalmente cómodos al principio.

13. Deja de involucrarte en relaciones por las razones equivocadas. - Las relaciones deben ser elegidas con prudencia. Es mejor estar solo que estar mal acompañado. No hay necesidad de precipitarse. Y esto se puede trasladar a todo tipo de relación, ya sea personal, laboral o profesional.  Si hay algo que está destinado a ser, va a suceder – en el momento adecuado, con la persona adecuada, y por la mejor razón. Enamórate cuando estés listo, no cuando estés solo.

14. Deja de rechazar nuevas relaciones sólo porque las antiguas no funcionaban. - En la vida te darás cuenta de que hay un propósito para todos los que conoces.  Algunos te pondrán a prueba, algunos te utilizarán y algunos te enseñarán. Pero lo más importante, algunos sacan lo mejor de ti.
15. Deja de intentar competir contra todos los demás. - No te preocupes por lo que otros hacen mejor que tú. Concéntrate en vencerte a ti mismo  cada día. El éxito es una batalla entre tú y tú mismo solamente.

16. Deja de estar celoso de los demás. - Los celos son el arte de contar las bendiciones de otra persona en lugar de las tuyas propias. Pregúntate lo siguiente: "¿Qué es algo que yo tengo y que todos los demás quieren?"

17. Deja de quejarte y sentir lástima por ti mismo. – Las curvas de la vida existen por una razón – para cambiar tu trayectoria en una dirección que está destinada para ti. No puedes ver o entender todo lo que ocurre en un momento, y puede ser difícil. Sin embargo, reflexiona sobre las curvas negativas  lanzadas sobre ti en el pasado. A menudo verás que con el tiempo te llevaron a un mejor lugar, persona, estado de ánimo o situación. Así que ¡sonríe! Que todos sepan que hoy eres mucho más fuerte que ayer, y lo serás.

18. Deja de guardar rencores. - No vivas tu vida con odio en tu corazón. Vas a terminar perjudicándote a ti mismo más que a la gente que odias. El perdón no está diciendo: "Lo que me hicieron está bien.", está diciendo: "Yo no voy a dejar que lo que me hiciste arruine mi felicidad por siempre." El perdón es la respuesta… deja ir, encuentra la paz, libérate a ti mismo.  Y recuerda, el perdón no es sólo para otras personas, es para ti también. Si debes perdonarte a ti mismo, sigue adelante y trata de hacerlo mejor la próxima vez.

19. Deja de permitir que otros te bajen a su nivel. – Niégate a bajar tus estándares para dar cabida a aquellos que se niegan a elevar los suyos propios.
20. Deja de perder el tiempo explicando a los demás. - Tus amigos no lo necesitan y tus enemigos no van a creer de todos modos. Sólo haz lo que sabes en tu corazón que es correcto.


21. Deja de hacer las mismas cosas una y otra vez sin descanso. - El momento para tomar un profundo respiro es cuando no tienes tiempo para ello. Si sigues haciendo lo que estás haciendo, seguirás consiguiendo lo que estás recibiendo. A veces es necesario tomar distancia para ver las cosas con claridad.

22. Deja de pasar por alto la belleza de los pequeños momentos. - Disfruta de las pequeñas cosas, porque un día puedes mirar hacia atrás y descubrir que eran las cosas grandes. La mejor parte de tu vida serán los pequeños momentos, aquellos que pasas riendo con alguien que te importa.

23. Deja de intentar hacer las cosas a la perfección. - El mundo real no recompensa a los perfecionistas, premia a las personas que logran terminar las cosas.

24. Deja de seguir el camino de menor resistencia. - La vida no es fácil, especialmente cuando se piensa en lograr algo que vale la pena. No tomes el camino más fácil. Haz algo extraordinario.

25. Deja de actuar como si todo está bien si no lo está. – Está bien desmoronarse por un rato. No siempre tienes que pretender ser fuerte, y no hay necesidad de demostrar constantemente que todo va bien. No debes preocuparte de lo que piensan los demás.  Llora si es necesario – es saludable derramar tus lágrimas. Cuanto antes lo hagas, más pronto serás capaz de sonreír de nuevo.

26. Deja de culpar a otros por tus problemas. - La medida en que puedes alcanzar tus sueños depende de la medida en que tomas la responsabilidad de tu vida. Al culpar a otros de lo que está pasando, niegas tu responsabilidad – le das a otros poder sobre esa parte de tu vida.

27.  Deja de intentar ser todo para todos. – Hacerlo así es imposible y al intentarlo sólo te quemarás. Sin embargo, hacer sonreír a una persona puede cambiar el mundo. Tal vez no a todo el mundo, pero sí su mundo. Así que afina tu objetivo.

28. Deja de preocuparte tanto. – Preocuparte no te liberará de las cargas de mañana, sino que te alejará de la alegría que tiene el día de hoy. Una forma de comprobar si hay algo sobre lo que vale la pena reflexionar es hacerte la siguiente pregunta: "¿Este asunto importará dentro de un año? ¿Tres años? ¿Cinco años?". Si no, entonces no vale la pena preocuparse.

29. Deja de centrarse en lo que no quieres que suceda. - Concéntrate en lo que sí quieres que suceda. El pensamiento positivo está a la vanguardia de cada gran historia de éxito. Si te despiertas cada mañana con la idea de que algo maravilloso va a suceder en tu vida hoy, y prestas mucha atención, a menudo te darás cuenta de que tienes razón.

30. Deja de ser ingrato. - No importa cuán bien o mal lo pasas, despierta cada día agradecido por tu vida. Alguien más en algún lugar está luchando desesperadamente por los suyos. En lugar de pensar en lo que te  estás perdiendo, trata de pensar en todo lo que tú tienes y que los demás se están perdiendo.


El Arte de vivir.



jueves, 4 de septiembre de 2014

SER AGRADECIDO

Las personas que tienen un fuerte sentido de la gratitud y amor no necesariamente tienen más sentimientos que otros; ellos simplemente reconocen y ven más belleza en sus vidas. Un estudio realizado sugiere que personas que cuentan/expresan  sus bendiciones son generalmente más felices y saludables que las personas que no lo hacen.


Como practicarlo:

1. Relájate. Es difícil cultivar un sentido del agradecimiento cuando estas enojado, frustrado o ansioso. Si estos son asuntos con los que tienes que luchar, es importante resolverlos, ya que son barreras enormes al agradecimiento.



2. Vive el momento. Si estas muy ocupado viviendo en el pasado o pensando en el futuro, no vas a ser capaz de darte cuenta por completo cómo van las cosas de bien ahora mismo. Además, pensar en el pasado y en el futuro abre la puerta a comparaciones, las cuales son la única manera de percibir que algo no es lo suficientemente bueno. Lo que tienes ahora es todo lo que existe, y comparar eso con algo que ya no existe más o aun no ha existido es una forma sencilla de fomentar insatisfacción y martirio a ti mismo. Como dice el viejo refrán: “El pasado es historia, el futuro es incierto y el día de hoy es un regalo, por eso se llama Presente”. Disfruta hoy, este momento y no pospongas tu diversión.



3. Empieza con tus sentidos. Los placeres más elementales de la vida por lo general son asequibles a nosotros todo el tiempo, pero estos se borran de nuestra conciencia porque estamos muy acostumbrados a ellos. Aprende a distinguir los pequeños detalles y aprécialos deliberadamente.

-Mira a tu alrededor. Distingue hermosas figuras, colores y detalles. Nota cosas que normalmente das por sentado, como el reflejo de la luz del sol en el cabello de alguien. Piensa en los pequeños detalles que te perderías si fueras ciego. A menudo los minutos de felicidad son los que más se desperdician.
-Huele las rosas. Y la comida, y el aire. Reconoce los olores que te hacen sentir bien. Un césped recién cortado, el aire fresco después de la lluvia, una olla de café recién preparado.
-Saborea tu comida. Come lentamente. No te limites a engullir y tragar. Identifica sabores. Disfruta la forma en que se mezclan entre sí. Sigue los consejos de los amantes del vino, ellos saben cómo disfrutar el más tenue de los sabores.
-Desarrolla tu sentido del tacto. ¿Cómo se siente el roce de las hojas, las sabanas o una loción en tu piel? ¿Cuántas veces al día la gente te toca de manera afectuosa y tú apenas te das cuenta?
-Escucha más que música. Escucha cuando pienses que todo está en silencio, y descubrirás que realmente no todo esta tan tranquilo. Tal vez puedas escuchar el ruido del viento colándose debajo de la puerta, de las hojas susurrantes, de niños riendo.

4. Aprecia cualquier clase de despreocupación en tu vida. Sentimientos como la risa, el afecto y la alegría son efímeros. Una vez que una relación se ha degradado a un nivel en que estas emociones no vuelven a ocurrir espontáneamente, es muy difícil que vuelvan a surgir. Tú debes saber eso por experiencia. Por lo tanto maneja esos momentos con cuidado (especialmente con niños que son la fuente de la despreocupación). No seas la persona que toma la vida muy seriamente, que no tiene tiempo para divertirse o que no tiene sentido del humor.

5. Te en cuenta  El refrán popular “La ausencia hace crecer el cariño” tiene algo de cierto. Lo ideal es que tú no tengas que separarte de algo o alguien para valorarlo (te puede llevar a un círculo vicioso). Pero puede ser un buen camino para desencadenar tu sentido de gratitud solo de vez en cuando.


 

 



Fuente: http://es.wikihow.com/ser-agradecido






martes, 2 de septiembre de 2014

LOS SIETE PRINCIPIOS HERMÉTICOS

De Hermes Trismegisto proceden las investigaciones numéricas y físicas de los pitagóricos, que nos dieron la matemática, la geometría y la música.


El nombre de Hermes Trismegisto es de origen griego y significa "Hermes, el tres veces grande". Su identidad, se pierde en la noche de los tiempos remontándose al Egipto PRE-faraónico, mucho antes de Moisés. Ciertas tradiciones hebreas lo consideran contemporáneo de Abraham
.
Una versión sustenta que el nombre de Hermes Trismegisto no designa a una personalidad individual, sino que constituye un conjunto de enseñanzas elaboradas en Egipto y enriquecidas a lo largo del tiempo. Plutarco afirma que "se cree que Hermes fue el primero en Egipto que conoció los caracteres de los dioses".

Se trata de la lengua sagrada en la que el signo y cosa eran lo mismo, y donde conocer el signo era estar en posesión de la cosa. Hermes dominaba la ciencia de este lenguaje sagrado que confería poderes mágicos a quien lo conocía. Por ello a él también se refieren los cabalistas (Moisés, a partir del cual se inició la cábala, era un discípulo de Hermes) y las escuelas de simbología de todos los tiempos.

De Hermes proceden las investigaciones numéricas y físicas de los pitagóricos que, si por un lado dieron la matemática, la geometría y la música, por otro desarrollaron toda una rama hermética acerca de la unidad, la dualidad, el ternario, etc. La "armonía de las esferas", la "música celeste, tan estudiada por los hermetistas del Renacimiento (con su derivación en el arte, la mecánica o la astronomía: Leonardo Da Vinci, Isaac Newton, y otros) tienen su fuente en Hermes Trismegisto, a través de los griegos.

También encontramos en él, aunque este es un aspecto menos conocido del Corpus Hermeticum, muchas enseñanzas sobre la teoría de los ciclos, de las edades del mundo, tanto de la tierra como de la totalidad del devenir cósmico. Incluso la física moderna  ha tenido que recurrir a los postulados teóricos de los pre-socráticos, la mayoría de los cuales se originan en el saber egipcio. Lo mismo sucede con las matemáticas que redescubren el número pitagórico, procedente directamente de Hermes según las declaraciones del propio Pitágoras.

El lenguaje del Corpus Hermeticum El lenguaje de Hermes es alegórico, por lo tanto, su comprensión resulta algo obscura. La obra de Hermes Trismegisto requiere atención y esfuerzo de parte del lector, si es que no quiere limitarse a encontrar en ella un saber erudito de tipo histórico sobre algunos aspectos del mundo antiguo. Exige además, una cierta disposición espiritual. Las enseñanzas de Hermes Trismegisto se transmitieron oralmente durante miles de años. Aun hoy, muchas de ellas siguen transmitiéndose así. Los documentos más antiguos que se conocen se remontan al siglo II antes de Cristo y el cuerpo fundamental del Corpus Hermeticum fue fijado en griego aproximadamente entre los años 100 y 300 de la era cristiana.

Los siete principios herméticos "Los principios de la verdad son siete; el que comprenda esto perfectamente, posee la clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par". (El Kybalion)

Los siete principios sobre los cuales se basa toda la Filosofía Hermética son los siguientes:

El principio de Mentalismo.
                               
"El todo es mente, el universo es mental."

Este principio explica que la  Mente es el principio común del universo y la  energía la única  fuerza esencial de la composición química de los elementos. La energía mente se manifiesta en una escala infinita de vibraciones, de lo más denso a lo más sutil, conformando así los diversos materiales y elementos del universo. Desde el punto de vista del que piensa, lo pensado es fantasía, ilusión, pero cada cosa tiene entidad real dentro de su escala vibratoria. La materia nace del pensamiento. El hombre también crea a través de su mente. La energía del pensamiento humano es capaz de crear la materia cuando alcanza la suficiente densidad vibratoria.

El principio de Correspondencia

"Como arriba es abajo, como abajo es arriba."

Este principio se refiere a la similitud o sintonía entre los diversos planos vibratorios del universo. Las mismas leyes de lo denso actúan en lo sutil, y viceversa. El principio de Correspondencia actúa haciendo que lo similar se agrupe con lo similar por una sintonización de la frecuencia vibratoria y explica la constante relación entre los acontecimientos internos y externos. Hay una influencia recíproca entre el ser humano y la naturaleza, y entre nuestro mundo interno y nuestra realidad material. De esta manera, operando en nuestra realidad externa influenciaremos nuestro mundo interno y viceversa.

El principio de Vibración

"Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra."

Este principio explica las diferencias entre las manifestaciones de la materia, la mente y el Espíritu. La materia y la energía no son más que el resultado de estados vibratorios diferentes. El espíritu es un extremo polar vibratorio más elevado y la materia un extremo polar vibratorio más denso. Entre ambos extremos, nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestros deseos, impulsos, son estados vibratorios de frecuencias intermedias. Nuestros pensamientos, emociones, deseos e impulsos son solamente estados vibratorios.
Nuestro cuerpo físico es un conjunto de sistemas que vibran a una misma frecuencia, y la salud es solamente la armonía vibratoria de los sistemas biológicos. En el terreno de nuestra vida personal todo gira en torno a la vibración; si estamos alegres es por una vibración positiva; la tristeza es una vibración negativa. Nuestro pensamiento nos hará ser más o menos inteligentes de acuerdo a nuestra vibración mental. Cada persona tiene un largo de onda mental que le es propia, de acuerdo a la frecuencia vibratoria de su inteligencia.
Los hábitos de conducta, los estados emocionales, los pensamientos habituales, las normas morales y espirituales del individuo determinan la bondad o inconveniencia de sus estados vibratorios, lo que a su vez influye de manera decisiva en su vida cotidiana. Las vibraciones positivas o negativas se van acumulando en el individuo y en cierto momento esta acumulación estalla por un detonante y se producen acontecimientos fastos o nefastos.

El principio de Polaridad

"Todo es doble; todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son semi-verdades; todas las paradojas pueden reconciliarse."

La polaridad mantiene el ritmo de la vida. Conocemos la existencia de algo por el contraste de su opuesto. Así encontramos: luz - oscuridad / amor - odio / espíritu - materia / vida - muerte / bien - mal / vigilia - sueño / valor - miedo / alegría - tristeza. Los opuestos se presentan siempre en el mismo elemento. El principio de polaridad funciona a lo largo de una escala vibratoria de grados que va de lo positivo a lo negativo, siendo lo positivo de naturaleza superior a lo negativo: en cada cosa hay dos polos, en la temperatura está el frío y el calor, y aunque son opuestos son una misma cosa. El espíritu y la materia son la misma cosa pero se manifiestan vibracionalmente de manera opuesta.
Cualquier fenómeno tiene la posibilidad de su manifestación contraria, y es factible cambiar algo no deseable en/con su condición opuesta. Esta es la base de la transmutación mental, el arte de polarizar. Lo no deseable se neutraliza, cambiando su polaridad. Los extremos se tocan; los dos extremos de la polaridad se atraen mutuamente. Es por esta razón por lo que es más fácil transformar el odio en amor que desde la indiferencia. La distancia más corta en este caso no es la línea recta, sino el círculo. Este principio, a nivel práctico, permite apreciar los obstáculos de la vida en su justo valor, ya que posibilita que una situación conflictiva pueda ser cambiada gradualmente a través de una adecuada polarización en lo opuesto. El cambio de un grado a otro de la escala vibratoria se consigue mediante la voluntad y el autodominio.

El principio del Ritmo

"Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso; todo asciende y desciende; todo se mueve, como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación."
El principio del Ritmo nos muestra que todo en el Universo se encuentra en constante transformación y movimiento, y dentro de él nada está inmóvil o estancado. Este principio es perfectamente observable: todo en el Universo nace para alcanzar una cumbre, decaer y destruirse, completando un ciclo vital y volviendo a comenzar. (Entropía)  Esto ocurre en todos los planos: personas, pueblos, civilizaciones, planetas... El símbolo de este principio es el péndulo. El principio del ritmo, junto con el de polaridad, mantiene el proceso de la vida.
La vida se mueve rítmicamente entre dos polos, (vida - muerte) y el secreto está en mantener la tensión y el equilibrio entre ellos. La polaridad y ritmo comandan al organismo en sus más delicados procesos. La enfermedad es el quebrantamiento del ritmo o la perturbación de la polaridad de los sistemas que componen el cuerpo. Este flujo y reflujo se manifiesta no solo en nuestro cuerpo, sino también en nuestras emociones, instintos, pensamientos, e incluso en las diferentes situaciones vitales que vivimos. En el caso de estar inmerso en un ritmo negativo, la tendencia natural es que ese ritmo se mantenga, y solo podrá cambiarse con una toma de conciencia y ejerciendo la voluntad para crear deliberadamente un ritmo diferente y opuesto al anterior.

El principio de Causa y Efecto

"Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con la Ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a una ley no conocida; hay muchos planos de casualidad, pero nada escapa a la Ley."

Todo en el universo tiene una causa específica; no hay causa sin efecto, ni efecto que no tenga una causa, y la magnitud de un efecto es equivalente a la importancia de la causa que lo generó. Este principio actúa sobre todos los planos de energía: materia, mente y Espíritu. No existe la casualidad, la suerte o el azar; empleamos estos términos solo para referirnos a causas desconocidas. El hombre, en general, sólo conoce los efectos. El hermetista pretende acceder al conocimiento de las causas. A través de este principio podemos comprender la relación que existe entre los sucesos que le ocurren a un individuo y sus acciones del pasado, ya sean de esta vida o de una anterior. En este sentido, la palabra "karma", se refiere a aquella causa cuyo efecto aún no se ha manifestado, ya sea este positivo o negativo.
Este principio brinda una explicación racional a las aparentes injusticias del mundo, cuando observamos efectos cuyas causas no alcanzamos a entender. Al comprender este principio entenderemos que todo lo que sucede en nuestras vidas, favorable o desfavorable, tiene que ver con causas que nosotros mismos hemos puesto en movimiento en algún momento, de forma consciente o inconsciente, y que no tiene sentido culpar a Dios, a los demás o a la suerte, pues somos nosotros mismos quienes labramos nuestra propia vida. No importa que no recordemos el instante, o se nos haya olvidado lo qué hicimos en muchos momentos de nuestra existencia; el principio de causa y efecto siempre se encuentra actuando y se nos presenta de manera inevitable. De forma correspondiente, la comprensión en profundidad de este principio, nos permite encontrar la solución a muchos de los problemas en la vida, al asumir la importancia de generar causas favorables de forma consciente para hacernos acreedores de sus efectos favorables.

El principio de Generación

"La generación existe por doquier; todo tiene sus principios masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos."

Género es el impulso de la vida, que no se puede originar ni mantener sin la presencia del polo positivo y negativo. El Universo, en constante cambio, fluctúa entre ciclos de transformación y creación. A nivel físico, por ejemplo, la fuerza de atracción hace girar los electrones (negativo), alrededor del protón (positivo). En los animales y en los seres humanos este ritual de la vida se repite: los espermatozoides son atraídos por el óvulo y cuando uno de ellos logra penetrarlo, sucede la concepción. Los problemas de la vida, por ejemplo, constituyen el polo negativo, fuerza que al ser fecundada por una energía positiva y generadora, permite lograr lo que se desea.
El progreso espiritual también puede verse desde esta perspectiva: así se crea la conciencia, a partir del choque entre la inercia y el poder de la voluntad, dirigida por una mente despierta. Esta ley, nos muestra cómo los principios masculino y femenino están siempre en acción en la Naturaleza. En cada uno de los planos, la energía femenina busca su unión con lo masculino, absorbe de éste lo activo y produce una fuerza nueva. Lo masculino es lo que genera y lo femenino quien lo concibe. La Generación se manifiesta en todos los planos. Esto quiere decir que tanto a nivel físico, como mental, emocional y espiritual este principio actúa, generando de forma constante elementos nuevos en nuestra vida.

Fuente: http://www.vidapositiva.com/hermes-trismegisto-y-los-7-principios-hermeticos.html#.VAYIssV_tFY

QUIERO LA CARTA...

Si queréis  La Carta de Numerología:

Mándame un e-mail a:


Con vuestro nombre y dos apellidos y vuestra fecha de nacimiento. Respecto al nombre indicarme, por favor, si os hacéis llamar de otra  manera, familiar o coloquial.

Si no puedo daros la Cartas personalmente, os la mando a vuelta de correo electrónico, y la podemos comentar ( Lectura) vía Skype de Facebook o telefónicamente.



La aportación sugerida es de 30€ para la carta y 130€ para los cursos, carta incluida, con un mínimo de participantes a consultar.


lunes, 1 de septiembre de 2014

LA NUMEROLOGÍA

La Numerología aparece con toda su complejidad y belleza nos ayuda  a comprender la infinita relación que tenemos con el Universo, y a su vez nos permite traducir con claridad, tanto la individualidad, como las complejas formas de la personalidad.

Mediante el análisis del Nombre Completo y de la fecha de nacimiento, podremos tomar conciencia de nuestras  motivaciones, así como de nuestros lastres que nos acompañan que no nos dejan desplegar esa maravillosa luz que llevamos dentro. Descubriremos nuestras cualidades, nuestras debilidades, reforzando unas y minimizando y equilibrando otras.


El estudio profundo de los números nos sirve para transmutar las cualidades de nuestra personalidad en características de nuestra esencia y alma en vez de ser un fiel reflejo de nuestro atribulado ego.

Conociendo nuestra personalidad, aceptándola sin prejuicios de ninguna clase, observándola pacientemente sin ningún tipo de evaluación, crítica o calificación, entonces podremos comprender y aceptar a los demás con mayor facilidad.

Al trascender la personalidad que nos envuelve, que nos divide, que nos enfrenta y nos separa constantemente, llegamos a las puertas de lo verdadero y profundo, logrando al fin poder encontrarnos entre unos y otros, amorosamente en armonía, comprensivamente en silencio.

La Numerología es una “Fuente de Consciencia” en este camino iniciático de la vida y por mediación de la Carta de Numerología se  puede esclarecer nuestro modo personal de funcionar para ayudarnos a conocernos mejor, y así, entender mejor a la gente que nos rodea. La misma puede ayudarnos a utilizar de un modo más amplio nuestro potencial individual y despertar la expresión de numerosos dones inexplorados.

La carta de  Numerología nos da información sobre nuestros desafíos y bloqueos, las experiencias que nuestra Alma, vino a transitar para lograr su evolución y la del planeta.

La Carta de  Numerología puede ayudarnos a liberarnos finalmente de nuestros miedos, los que nos bloquean un presente que no nos permitimos vivir con plenitud, y al que se agregan muchas proyecciones mentales negativas que nos esconden la luz y la posibilidad de avanzar.


LA ESPIRITUALIDAD. APUNTES DE PSICOLOGÍA.

La espiritualidad es una apertura. Una apertura a comprender el significado de la vida, a indagar en su misterio. Es una actitud de búsqueda del sentido de vivir. Decimos que una persona es espiritual cuando busca y afronta las grandes cuestiones que la vida plantea. Cuestiones que muchas veces no tienen respuestas definitivas, aunque no necesariamente queden sin respuesta (Solomon, R. C. , 2002)
La espiritualidad no es tan sólo una apertura en el pensamiento, es también un sentimiento. Podemos afirmar que la espiritualidad es un conjunto de ideas y pensamientos sobre el significado de la vida, y a la vez también es los intensos sentimientos que suscitan en nosotros. Sentimientos profundos, siempre, y pensamientos intuitivos, más que racionales o intelectuales.


En ese sentido, pues, por su carácter intuitivo y vivencial, hablar de espiritualidad no agota el concepto. El lenguaje puede aproximarnos, nos puede indicar los primeros pasos, la dirección que toma, pero rápidamente nos encontramos navegando entre metáforas, intentando fluir entre expresiones cada vez más poéticas, más metafóricas. Cuando pretendemos describir qué nos ha ocurrido, nos excusamos con un “no sé”…, o un “es difícil de explicar…” Las frases quedan en suspenso, incompletas. ¿Afasia? ¿Estupefacción? De ningún modo, al menos no en el sentido patológico del término, concluye Compte-Sponville (2006). El pensamiento continúa siendo posible. La palabra continúa siendo posible. Simplemente han dejado de ser imprescindibles. Son momentos de paz, de armonía, de silencio… sentimientos de contemplación, de quietud interior…
 
Espiritualidad y trascendencia
La psicología transpersonal ha estudiado el concepto de espiritualidad, poniendo el énfasis en aquellas experiencias espirituales que llamamos de trascendencia (Walsh, R., Vaughan, F., 1993).
La transcendencia es una experiencia interior que se caracteriza por la expansión del yo, donde se amplifica el sentido de identidad y nos sentimos formando una unidad con el entorno; se trata de una vivencia que podríamos definir como un desprendimiento, una disolución, o también una dispersión de la consciencia; a la vez, se acompaña de un sentimiento de pertenencia y fusión con ese entorno, como si las fronteras de nuestra persona, aquello que se define y nos sitúa en el mundo, hubiesen dejado de existir, o fuesen tan amplias que englobasen el mundo exterior. El yo, así, supera los límites personales, o sea, nos trasciende, pudiendo llegar a abrazar aspectos de la humanidad, de la vida, de la naturaleza, o bien del cosmos, que anteriormente se experimentaban como ajenos.
Se trata de momentos intensos, donde nos sentimos abrigados, en un fluir denso, como nadando en la miel. No es un sentir siempre dulce, pero sí intenso y absorbente. Tanto que podemos no saber cierto donde empieza y donde acaba la propia persona. Los límites de la conciencia  se diluyen, nos sentimos expandidos. Y sentimos también el significado, en mayúsculas, el significado de la vida; que todo está vinculado y tiene un sentido.
Un viaje hacia el interior de uno mismo que, de manera paradójica, nos expande hacia el mundo exterior. Un mundo que ya no percibimos en sus diferentes partes, separadas entre sí, sino que constituyen un todo coherente, orgánico, del cual formamos parte. De ese modo, la percepción del espacio que nos separa del mundo, y que separa las cosas entre sí, se reduce; como consecuencia, también lo hace el tiempo, que vemos cómo se ralentiza y se para. Aparece un sentimiento de paz, de silencio, de armonía… difícil de explicar, porqué en este estado, como ya hemos advertido, el lenguaje va perdiendo los puntos de apoyo, y recorre a menudo a la analogía, a la metáfora, para poder comunicar aquello que se ha experimentado.
La transcendencia es una experiencia manifiestamente espiritual, que nos permite entrar en la dinámica profunda de la vida, a partir de la cual todas las cosas se atan y vuelven a atarse, y toman un sentido  sagrado. La trascendencia, nos aseguran los psicólogos transpersonales, no es un privilegio de unos cuantos, sino que es una experiencia propiamente humana, que nos permite descender a un nivel más profundo de nosotros mismos. Tampoco es siempre una vivencia absoluta, completa, sino más bien efímera o huidiza, espontánea, o parcial. Algunas personas la experimentan a partir de doctrinas religiosas, otras lo consiguen al margen de estas; unas en solitario, otras formando parte de un grupo; también puede sobrevenir realizando rituales concretos, pero no siempre es necesario.
Se trata de experiencias sencillas y a la vez profundas, que nos proporcionan sentido. Son sensaciones y vivencias difíciles de transmitir y relatar, como si el lenguaje se quedase medio camino y fuese insuficiente. En definitiva, experiencias internas, íntimas, que se resisten a ser descritas, pero que reivindican su legitimidad y razón de ser en el mundo frenético y ruidoso que nos rodea.

Fuente: Albert Vidal Raventos
http://www.simbolics.cat/cas/la-espiritualidad-apuntes-de-psicologia/
(fragmento extraido y traducido al castellano de nuestro libro Elogi de l’hort urbà, 2013)

Referencias bibliográficas:
Compte-Sponville, A. (2006). L’ànima de l’Ateisme. Introducció a una espiritualitat sense Déu. Barcelona: Paidós
Solomon, R. C. (2002). Espiritualidad para escépticos. Meditaciones sobre el amor a la vida. Barcelona: Paidós.

Walsh, R., Vaughan, F. (1993). Trascender el ego. Barcelona: Kairós.